Selección de observaciones de 965–1749, con vacíos · Argentina, Austria, Bélgica, Suiza, China, Colombia, Alemania, Dinamarca, España, Francia, Reino Unido, Hungría, Italia, Japón, México, Países Bajos, Perú, Polonia, Portugal, Rusia, Suecia, Ucrania, Estados Unidos · 3 min de lectura
¿Cuánto costaba comer? Lo que los precios antiguos cuentan y lo que dejan fuera
Una cifra de trigo no explica por sí sola la vida de una familia. Aprende a comparar monedas, medidas y series históricas con un gráfico y datos consultables.
La misma palabra no siempre compraba la misma cantidad
Para comparar precios antiguos hay que saber qué se vendía, con qué medida y en qué moneda. Una cuartera, un litro y un kilogramo no son cantidades intercambiables. Allen y Unger reunieron series publicadas y conservaron tanto el valor original como una conversión a plata por unidad métrica. La conversión ayuda a comparar, pero no vuelve idénticos los productos ni las condiciones de venta.
La selección que acompaña esta lectura contiene 40.223 observaciones vinculadas con 4.375 materiales de investigación. Hay 21 productos y 96 etiquetas de mercado, algunas regionales. Son 39.650 tuplas diferentes: una repetición de campos puede conservar notas distintas. La tabla mantiene esas diferencias en vez de fabricar nuevos precios.
Una curva concreta: trigo en la serie de Barcelona
El gráfico utiliza setenta años consecutivos, de 1580 a 1649, con la misma variedad, medida, moneda original y referencia bibliográfica. En esa ventana, el menor valor convertido es 0,715 gramos de plata por litro, en 1587; el mayor es 1,478, en 1631. Son extremos de esta selección, no de toda la historia de Barcelona.
La referencia de la compilación remite a Gaspar Feliu, Precios y salarios en la Cataluña moderna, publicado por el Banco de España en 1991. Los datos conservan la cuartera catalana y el sueldo de Cataluña como unidades originales. Aquí se ha cotejado la compilación; no se presenta ese cotejo como una nueva lectura de todos los documentos que utilizó Feliu.
Una subida no explica por sí sola una crisis
La línea muestra cuánto cambia una cifra. Para atribuir un cambio a una cosecha, guerra o decisión política hacen falta otras pruebas. Tampoco permite calcular cuánto podía comer una familia sin conocer sus ingresos, necesidades y acceso al mercado. Un precio expresado en plata no equivale a un salario real.
Las series proceden de fuentes diversas: compras institucionales, precios de mercado y otras publicaciones. Algunas tienen huecos y los promedios anuales ocultan cambios dentro del año. Por eso conviene comparar una misma serie antes de combinar lugares y productos. Las notas y referencias del archivo descargable ayudan a comprobar qué se está comparando.
Una etiqueta geográfica también necesita historia
Las fechas de la selección van de 965 a 1749, con cobertura muy desigual. Las observaciones más antiguas etiquetadas como Shanghai y asociadas a Peng se conservan como etiquetas de la compilación: por sí solas no prueban que sean precios de transacciones urbanas realizadas en la Shanghái de aquel año. No deben convertirse en un relato sobre una ciudad sin revisar su procedencia.
Los países actuales sirven para localizar las series, no para proyectar sus fronteras hacia atrás. Puedes utilizar la tabla para formular preguntas y localizar publicaciones. Explicar quién pagaba, quién fijaba las condiciones o qué ocurrió después exige continuar con esos documentos.
Explora los valores y sus referencias
La descarga conserva 40.223 observaciones, unidades originales y convertidas, notas y referencias. No se descarga automáticamente al abrir esta lectura.
gramos de plata por litro
En pantallas pequeñas, desliza el gráfico hacia los lados o consulta la tabla de valores.
70 observaciones anuales de una misma serie de la compilación Allen–Unger. No es un índice del coste de vida ni explica las causas de cada oscilación.
Consultar los valores del gráfico
| Año | gramos de plata por litro |
|---|---|
| 1580 | 0,98231508 |
| 1581 | 0,81298908 |
| 1582 | 0,92624687 |
| 1583 | 1,1123933 |
| 1584 | 1,1908888 |
| 1585 | 1,0675388 |
| 1586 | 0,83317364 |
| 1587 | 0,71543039 |
| 1588 | 0,8028968 |
| 1589 | 0,96325189 |
| 1590 | 0,95876643 |
| 1591 | 1,0552038 |
| 1592 | 1,1718256 |
| 1593 | 1,1000583 |
| 1594 | 1,0081065 |
| 1595 | 0,95428098 |
| 1596 | 0,96885871 |
| 1597 | 1,0204415 |
| 1598 | 1,077631 |
| 1599 | 1,074267 |
| 1600 | 1,1662188 |
| 1601 | 0,98680054 |
| 1602 | 0,80738226 |
| 1603 | 0,82779109 |
| 1604 | 0,81298908 |
| 1605 | 1,106338 |
| 1606 | 1,1213643 |
| 1607 | 1,1886461 |
| 1608 | 1,1437915 |
| 1609 | 0,98680054 |
| 1610 | 0,85223683 |
| 1611 | 0,98680054 |
| 1612 | 0,98380563 |
| 1613 | 0,93958727 |
| 1614 | 1,0314091 |
| 1615 | 0,87611594 |
| 1616 | 0,79868092 |
| 1617 | 0,93091286 |
| 1618 | 0,9203343 |
| 1619 | 1,1776048 |
| 1620 | 0,95206997 |
| 1621 | 0,86744153 |
| 1622 | 1,0314091 |
| 1623 | 0,84099514 |
| 1624 | 0,79677678 |
| 1625 | 0,87802008 |
| 1626 | 0,93091286 |
| 1627 | 0,93360101 |
| 1628 | 0,87851339 |
| 1629 | 1,1432228 |
| 1630 | 1,243082 |
| 1631 | 1,4784939 |
| 1632 | 1,199961 |
| 1633 | 1,064202 |
| 1634 | 0,76338646 |
| 1635 | 1,0316033 |
| 1636 | 0,93360101 |
| 1637 | 0,94391704 |
| 1638 | 0,91111206 |
| 1639 | 0,96454911 |
| 1640 | 0,97135769 |
| 1641 | 0,7894709 |
| 1642 | 0,84118142 |
| 1643 | 1,0182722 |
| 1644 | 1,3073722 |
| 1645 | 0,99787105 |
| 1646 | 0,83040543 |
| 1647 | 0,82274015 |
| 1648 | 1,1612719 |
| 1649 | 1,1267787 |
Descargar la tabla completa (CSV, 15,9 MB)
Datos de la compilación Allen–Unger, versión DANS 2.2, CC0-1.0; selección y cotejo de Derrotero.
Fuentes utilizadas
Las referencias permiten ampliar lo leído. Cada una conserva el alcance de la consulta realizada.
Allen–Unger Commodities Dataset, Commodities.tab, versión 2.2
Robert C. Allen y Richard W. Unger; DANS
Campos Market, Commodity, Variety, Item_Years, medidas, monedas, valores, Notes y Source_Raw. Cotejo de las 40.223 observaciones seleccionadas contra las 125.588 filas de la compilación. Coinciden los nueve campos conservados de cada observación, el año y las variaciones porcentuales comprobables. El cotejo no acredita una relectura independiente de las publicaciones citadas por la compilación.
Apoya los apartados: La misma palabra no siempre compraba la misma cantidad; Una curva concreta: trigo en la serie de Barcelona; Una subida no explica por sí sola una crisis; Una etiqueta geográfica también necesita historia.
Abrir documento en otra pestañaThe Allen-Unger Global Commodity Prices Database
R. C. Allen y R. W. Unger
Apartados 1–4, páginas 3–8: diversidad de fuentes, unidades y monedas, conversiones, vacíos y uso de salarios para estudiar capacidad de compra. Explica las conversiones y los límites de comparación de la base; no identifica las causas de las oscilaciones de Barcelona.
Apoya los apartados: La misma palabra no siempre compraba la misma cantidad; Una subida no explica por sí sola una crisis.
Abrir documento en otra pestaña